Qué es Procrastinar?

Porque todos hemos procrastinado alguna vez, es importante saber que es la procrastinación: es la acción o hábito de posponer o retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyendolas por otras situaciones más irrelevantes o placenteras.

El término se aplica comúnmente al sentido de ansiedad generado ante una tarea pendiente sin tener una fuerza de voluntad para concluirla. Normalmente lo que se pospone se percibe como abrumador, desafiante, inquietante, peligroso, difícil, tedioso, aburrido o estresante, por lo cual se auto-justifica posponerlo a un futuro sine die (lit. ‘sin día’ es una locución latina que significa ‘sin plazo, sin fecha’ para decir que algo se pospone indefinidamente).

Afecta directamente a la productividad de una persona, porque evade su responsabilidad posponiendo tareas a realizar y refugiarse en actividades ajenas a su cometido. La costumbre de posponer puede generar dependencia de diversos elementos externos, tales como navegar en Internet, leer libros, salir de compras, comer compulsivamente o dejarse absorber en exceso por la rutina laboral, entre otras, como pretexto para evadir alguna responsabilidad, acción o decisión.

Pero, qué tanto procrastinamos?

Existen dos tipos de individuos que ejecutan esta acción:

  • Procrastinadores eventuales, cuya actitud evasiva no se repite habitualmente.
  • Procrastinadores crónicos, cuya conducta evasiva es constante y repetida en el tiempo.

Los segundos son los que comúnmente denotan trastornos en los comportamientos mencionados. Algunos autores afirman que existen en la actualidad conductas adictivas que contribuyen a este trastorno de evasión: se refieren, por ejemplo, a las adicciones que, según algunos expertos, existen a:

  1. ·        La televisión.
  2. ·        La computadora u ordenador, y más concretamente a Internet.
  3. ·        El teléfono móvil.

También puede ser un síntoma de algún trastorno psicológico, como depresión o TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad). En cualquiera de estos casos, es importante tratarse profesionalmente.

Cuáles son las causas?

William Knaus, en «Superar el hábito de posponer», propone una serie de características personales que son propias de las personas con tendencia a la postergación:

·        Creencias irracionales: basadas en una pobre autoimagen y autoconcepto de sí mismos que les hace verse como inadecuados o incompetentes, o ven al mundo con demasiadas exigencias que no se ven capaces de cumplir.

·        Perfeccionismo y miedo al fracaso: postergar, y justificar un resultado final por falta de tiempo, sirve de excusa para evitar el miedo al fracaso, en tareas donde no hay garantías de éxito. Son personas perfeccionistas y autoexigentes, que se marcan metas poco realistas.

·        Ansiedad y catastrofismo: el cúmulo del trabajo supone un cúmulo correlativo del nivel de ansiedad. La dificultad para tomar decisiones y la búsqueda de garantías de éxito antes de iniciar una tarea provoca finalmente sentimientos catastrofistas, y como resultado se sienten saturados e indefensos. Pueden sentir autocompasión, escudándose en que no son aptas para las exigencias del mundo que les ha tocado vivir.

·        Rabia e impaciencia: las exigencias desmesuradas y el catastrofismo provocan también rabia e impaciencia. Pueden surgir ideas del tipo «yo debería ser capaz de realizar esto solo» «¡qué idiota que soy!» o «¡no puedo tolerar esta ansiedad!». Estas personas perfeccionistas, al no cumplir con las metas que se marcan, se muestran agresivas contra sí mismos. Terminan atrapadas en un círculo de enfado-rebelión que empeora su rendimiento.

·        Necesidad de sentirse querido: el deseo de realizar tareas sobre la base de la recompensa en forma de amor o aceptación de los demás. La creencia que subyace es: «todos deberían amarme para poder amarme a mí mismo». Basa su valía como persona en la aceptación y atención recibida. Si se les recompensa con sus demandas implícitas se sienten fuertes psicológicamente y por el contrario se sienten inválidas cuando no obtienen lo que desean. Por ese motivo estas personas aceptan todo tipo de demandas de los demás con el fin de agradar.

·        Sentirse saturado: el trabajo se les acumula, y se ven incapaces de establecer prioridades; esto provoca sentimientos de ansiedad, saturación, estrés, angustia, indecisión, impotencia, inmovilización y fraca-so lo que cierra un círculo vicioso del que no pueden escapar.

El perfeccionismo extremo o el miedo al fracaso también son factores para posponer, como por ejemplo al no atender una llamada o una cita donde se espera llegar a una decisión.

También es llamado “síndrome del estudiante” (el hecho de que muchos estudiantes pospongan la entrega de sus trabajos hasta el último minuto del día de la fecha límite o el estudio hasta el día antes del examen) y tenemos que aceptar que ese síndrome existe en mayor o menor medida en otros grupos sociales: por ejemplo, en las temporadas en las que se acerca la fecha límite para pagar los impuestos (para presentar las declaraciones mensuales o anuales), la verificación vehicular, pago de servicios, presentar un proyecto, etc. Asimismo, es una conducta procrastinadora la que consiste en coleccionar muchas opciones como excusa para no decidirse por ninguna en concreto.

En resumen, existen tres tipos de procrastinación:

  • Por evasión, cuando se evita empezar una tarea por miedo al fracaso.
  • Por activación, cuando se posterga una tarea hasta que ya no hay más remedio que realizarla.
  • Por indecisión, típico de las personas que, intentando realizar la tarea, se pierden en pensar la mejor manera de hacerlo sin llegar a tomar una decisión definitiva.

  Procrastinar es un enemigo de tu productividad y te impide aprovechar todo tu potencial.

En conclusión

La procrastinación, en particular, es un problema de autorregulación y de organización del tiempo. En Human Capital Site desarrollamos el curso ‘Administración del Tiempo’ cuyo objetivo es conocer las técnicas y herramientas para administrar de forma eficaz su tiempo laboral, enfocándose en las tareas prioritarias y de mayor importancia durante su jornada.

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